El contenedor marrón es la pieza clave para convertir nuestros residuos domésticos en energía y abono de calidad.
Deposita restos de comida (cocinada o cruda), cáscaras, pieles de fruta, huesos, espinas y restos de café o infusiones.
Nunca tires pañales, colillas, ceniza, excrementos de animales, ni restos de barrer o cerámica.
Utiliza siempre tu cubo marrón de 10L. Asegúrate de que el residuo esté bien separado de cualquier otro tipo de basura.