Abenojar, con una población de 1.300 habitantes y municipio de la provincia de Ciudad Real, nos acogió en su municipio para poder educarles sobre la importancia de la compostera comunitaria.
“Antes tiraba todo junto, ahora sé que mis restos orgánicos ayudan al huerto del barrio y al mio propio.”
Más allá del beneficio ambiental, la compostera comunitaria es un proyecto participativo. Implica colaboración, corresponsabilidad y compromiso vecinal.
A través de jornadas informativas se crea un espacio de aprendizaje colectivo donde se comparten conocimientos y buenas prácticas ambientales.
Nuestro objetivo principal es informar y sensibilizar a los ciudadanos de los recursos que se van a poner a su disposición para la correcta separación de residuos orgánicos en las composteras comunitarias para que puedan poner en práctica una correcta separación selectiva.
Estos restos orgánicos pueden representar más del 40% de los residuos domésticos. Al separarlos, se evita que terminen en vertederos donde generan gases contaminantes. Al hacer una correcta selección de estos residuos, podemos cuidar de la compostera comunitaria y destinar el compost resultante a los parques y jardines de la localidad contribuyendo así a mejorar la calidad del entorno urbano – rural.